Los problemas de pareja son primero de ‘él con él’, y de ‘ella con ella’.

No hay parejas felices, hay personas felices que hacen pareja.

La terapia de pareja se hace necesaria cuando no se logra la comunicación entre los miembros de una pareja que se han unido por el amor y este amor se ve afectado por la falta de encuentro, de mutua comprensión con el correspondiente malestar emocional e infelicidad.

Se parte de la base de que ambos se aman, desean mejorar ese vínculo, volver a descubrirlo y superar los obstáculos que lo están afectando. Si están juntos en pareja es porque un día se enamoraron y se eligieron el uno al otro, entonces se trata de volver a descubrir lo que los unió, lo que ahora los está alejando, y volver a elegirse desde un nuevo lugar y una nueva etapa de la vida de pareja.

La función del o la terapeuta de pareja es, fundamentalmente, la de ser mediador en la interacción orientada a generar beneficios. Será un auxiliar para que cada miembro de la pareja se encuentre consigo mismo, con su propia felicidad para compartirla con el otro, para vivirla en pareja.

Algunos aspectos del trabajo a realizar para que la terapia de pareja sea efectiva:

  • Compromiso de sinceridad
  • Analizar y clarificar la comunicación entre ambos para mejorarla y adquirir habilidades de comunicación
  • Profundizar en el auto conocimiento y el conocimiento del otro para conocer las diferencias psicológicas en la pareja
  • Reconocer los derechos y obligaciones de cada uno ayuda a resolver las discusiones en la pareja
  • Distinguir entre necesidades legítimas irrenunciables y necesidades relativas ante las que se puede ceder
  • Llegar a acuerdos

La terapia de pareja, en definitiva, no solo beneficia a la pareja como tal sino, fundamentalmente, a cada uno para llevar mejor su vida porque, como afirmábamos, no hay parejas felices sino personas felices que hacen pareja.